jueves, 11 de enero de 2024

Significado del amor

 Amor, cuatro letras que encierran un universo de emociones, un pequeño vocablo que desborda un sinfín de significados, pero para mí, su esencia se traduce en una única realidad.

El amor se manifiesta en cada destello de tu sonrisa, en la chispa que ilumina tus ojos al encontrar alegría en las pequeñas cosas. Es la fuerza que gravita en el espacio entre nuestras manos entrelazadas, un recordatorio constante de que nuestras almas fueron esculpidas para complementarse.

En cada abrazo tuyo, encuentro un compendio de latidos que susurran la dicha de compartir este camino a tu lado. Tus brazos son el refugio donde hallamos consuelo, y cada pulsación de tu corazón es la partitura de una melodía que entona la armonía de nuestra unión.

Amor, en reversa pronuncia 'Roma', asociación que algunos interpretan como una tragedia compartida. Sin embargo, en mi perspectiva, discrepo. El amor, para mí, es la antítesis de la tragedia; es la risa compartida, las conversaciones que danzan entre nosotros, los pasos que damos juntos, y la vivacidad que adorna cada instante que compartimos. No es una tragedia, es la esencia misma de la existencia.

Cuando te llamo 'mi amor', no me refiero solo al sentimiento, sino a ti, a la persona con la que he elegido construir mi felicidad. Nuestro amor es atemporal, trasciende los límites del tiempo y del espacio. Su inicio fue mágico y dulce, pero sé, con certeza, que no tiene un final determinado. Nuestra historia perdurará, ya sea en esta vida o en la siguiente, porque por ti, mi amor, sería capaz de arrebatarle el brillo a las estrellas, haciendo que solo tu sonrisa ilumine mi universo.

Amor, cuatro letras que podrían parecer simples, pero que encierran el universo entero cuando las pronuncio, porque para mí, amor significa solo una cosa: tú.

ANA PAULA ALVAREZ JARAMILLO

JUEVES 11 de ene. de 24

20 AÑOS

sábado, 6 de enero de 2024

El día que decida partir

El día que decida partir, no deseo lágrimas ni pesares, no hay motivo para lamentarse. Mi ausencia no dejará un hueco insustituible en el mundo ni marcará un cambio significativo en la existencia de aquellos a quienes amo. "Egoísta", me dicen, cuestionando mi falta de consideración hacia quienes me rodean. Pero en silencio, mi corazón susurra que siempre he sopesado esta decisión, y es precisamente por eso que me alejo.

Sé que hay amor a mi alrededor, pero también entiendo que no aporto gran cosa a las vidas de quienes me rodean. Soy como un matiz gris en un cuadro de Van Gogh, prescindible y sin impacto significativo. Mi presencia o ausencia no alterará la belleza de la obra, al igual que mi existencia no ha dejado una marca imborrable en sus vidas. Después de todo, lo que no contribuye se desecha, ¿verdad?

El día que me vaya, prefiero que finjan que partí en un viaje del cual no regresaré. El olvido será rápido, como si mi recuerdo se disolviera en el tiempo. No quiero que piensen en los momentos agradables compartidos conmigo, ya que solo provocará la ilusión de extrañarme. En realidad, lo que extrañan es la época en que la felicidad les resultaba más accesible. Pueden hallar la dicha con cualquier otra persona o actividad, no necesariamente conmigo.

No deseo flores ni homenajes. No podré apreciarlos desde mi nueva perspectiva. Gastar tiempo y recursos en rendirme tributo sería inútil. Tampoco anhelo visitas a una tumba que se convertirá en un mero símbolo físico. Mi espíritu no estará allí para acompañarlos. Comprendo que existen personas más dignas de amor en sus vidas, momentos más significativos por vivir y experiencias que sin duda mejorarán sin mi presencia.

 En el día que decida partir, permítanme desvanecerme en paz. No carguen con la carga de un duelo innecesario, pues mi marcha es más un acto de liberación que una tragedia. Mi despedida no busca desatar emociones negativas, sino permitirles continuar sus vidas sin la sombra de mi insignificante existencia.

Creado sábado 6 de Enero del 2024

Ana Paula Alvarez Jaramillo

20 años